Seleccionar página

Pues como bien dice el título, os voy a contar la historia del parto de una embarazada primeriza, es decir, mi  experiencia con el parto. Y es que como cada parto es un mundo, no hay ninguno igual, aunque sea de la misma mamá, cada uno empieza de una manera diferente, termina de  otra totalmente distinta, hablamos de inducción, dolores o no dolores, epidural, cesárea, episiotomía, fórceps, incubadora….mil y una historias que pasan en el gran momento.

Así que como este tema es totalmente variable, tú vivirás un parto distinto al mío.

Parto de una mamá primeriza: Tapón mucoso.

Unos diez días antes del gran día, expulsé el tapón mucoso (es un tapón que cierra el cuello del útero para que no entre infección desde la vagina) cuando se cae no quiere decir que tengas síntomas de parto, quiere decir que el cuello del útero está más fino o delgado, es una de las señales de parto en primerizas que te avisa de que tu cuerpo se está preparando para el parto. Lo podemos expulsar días antes como yo o incluso el mismo día, hay mamás que no se dan cuenta de que lo expulsan, suele ser transparente y a veces (como en mi caso) con tonos marrones o rojizos. Cuando me pasó eso, llamé a la ginecóloga y me dijo que no me preocupara puesto que no quiere decir que esté de parto, solo que el cuerpo se está preparando, y efectivamente tardó unos diez días en que el cuerpo estuviese preparado.

Historia del parto de una mamá primeriza: rotura de la bolsa.

9 días después de expulsar el tapón mucoso iba como cada día dando mí paseo de 4 horas (sí, andaba muchísimo sobre todo por mi perrita que me encanta sacarla a pasear). Ese día, por suerte, me acompañaba mi marido y recuerdo que íbamos hablando de que al día siguiente cumplía, es decir, llegaba a la semana 40 (ya me dieron fecha para provocármelo en caso de no tener síntomas antes del parto días antes para esa fecha) y que había amigos cercanos que estaban igual que yo y ya habían parido, que cuando nos tocaría, etc. ¡Estábamos impacientes! Pues sobre las 20 h. mi princesa decidió que ya era el momento. “Rompí aguas” se hizo una fisura en la bolsa, no fue rotura total, iba cayendo un hilito de agua…así que llegue al hospital y obviamente me ingresaron, me dijeron que al día siguiente me pondrían la oxitocina (el gotero para provocarte las contracciones). No se puede estar muchas horas con la bolsa rota, puesto que el bebé no se puede quedar sin líquido.

Aquí viene lo importante de mi historia: El parto

Pues nada, esa noche la pasamos un poco en vela, no por dolores ni nada, sino por los nervios y por la vecina de la habitación de al lado que con cada contracción chillaba como si la estuvieran matando, es más, pregunte una vez a la matrona “¿eso es lo que me espera a mi mañana?” y me dijo q no tenía porque, cada persona es un mundo y cada cuerpo soporta los dolores de una forma, y efectivamente, apenas me quejé de ningún dolor, es más, ni siquiera sabía cómo empiezan los dolores de parto.

Llegaron las 8 de la mañana, me pusieron el gotero para provocarme las contracciones de parto y las correas con los monitores, de vez en cuando pasaba el ginecólogo para ver si dilataba, pasaban matronas, enfermeras… he de decir, que a cual más amable, atento, cariñoso… un trato insuperable. Sobre las 12 del mediodía, estaba de unos 4 cm, iba a centímetro por hora, ahí decidí ponerme la epidural, me llevaron a otra sala, q supongo q sería un quirófano, y allí me la pusieron. Las siguientes horas las pasé adormilada y sin enterarme de nada.

Y llegó la hora, el momento más esperado, mi sueño…a las 17:30 me llevan al paritorio, venía mi marido conmigo pero hasta que no me cambian al potro (camilla donde damos a luz que tiene para poner las piernas) y ven que no habría ninguna complicación no lo llaman. Entró mi marido y se puso junto a mí, recuerdo todo como un sueño, mi recuerdo no es nítido, solo sé que empujaba y empujaba y no quería salir, no notaba las contracciones por la epidural, así que sabía que venía la contracción por la barriga que se pone súper dura. El ginecólogo intentó ayudarla a salir echando su peso en mi barriga y apretando a la misma vez que yo empujaba, pero nada, así que tuvieron que echar mano a la ventosa (la prefiero mil veces antes que los fórceps) y también tuvieron que hacerme la episiotomía (un pequeño corte para que salga mejor y no te desgarres) cosa que prefiero antes que un desgarro. Y sí, ahí si salió mi pequeña princesita de 3,180 kg y 51 cm, me la pusieron encima hasta que le cortaron el cordón umbilical, luego se la llevaron a limpiarla y vestirla. El primero que la tuvo en sus brazos fue el papi, me tuvieron que poner un poco de anestesia local por que ya se me iba pasando el efecto de la epidural, y empezaba a sentir como me cosían. Con ella en brazos y las lágrimas asomando por mis ojos salí del paritorio súper orgullosa de lo que acababa de hacer, traer al mundo otra vida, traer al mundo a mi vida.

El postparto, la parte más complicada de esta historia…

Nació a las 17:35, a partir de ahí eran todo visitas, yo me sentía demasiado cansada, muy floja, y suponía que era normal después de las horas que llevaba de parto y de lo que acababa de hacer. Ya entrando en la noche, yo seguía sin fuerzas casi ni para coger el tenedor, mi madre y mi marido estaban conmigo, cada vez que entraba la enfermera a mirarme yo le decía que estaba perdiendo demasiada sangre y que me preocupaba porque yo soy anímica por sistema, me decía que era normal, que lo que estaba expulsando eran los loquios  (que es la sangre que echas después del parto). Pasaba un rato y cuando volvía a venir yo volvía a decirle mi preocupación, soy muy cabezona e insistente, siempre de buenos modos y me llevaba con todo el personal de maravilla. Pues al final consigo que me hagan analítica y efectivamente tenía una anemia de escándalo. La cosa no queda ahí, de repente a las 2 de la mañana veo que entra por la puerta de la habitación el ginecólogo, diciéndome que lo habían llamado de urgencia porque algo no iba bien. Imaginaros como me quedé y como se quedaron mi marido y mi madre cuando me sacan para llevarme al quirófano de urgencia y sin saber que pasaba.

Pasaron los 50 minutos peores de mi vida, ya sin anestesia me vuelven abrir, lo que me había pasado era que el útero no se contraía, a eso se le llama “atonía uterina” o “hipotonía”, era algo grave y menos mal que me cogieron a tiempo. Después de dar a luz el útero tiene que ir poco a poco a su tamaño natural, pues bien, el mío no quería. Una de las formas que existen para ponerlo en su sitio es lo que me hicieron, con una mano introducida por la vagina y la otra sobre la barriga me lo fue bajando a su sitio, mientras que me ponían otra vez oxitocina para ayudarlo a contraerse, también me pusieron unas pastillas por el culete que creo que eran para cortar la hemorragia, a sido la peor experiencia de mi vida hasta el momento, pensaba que me desmayaba del dolor, tenían bolsas preparadas de sangre para bajarme a la UCI, por suerte no lo tuvieron que hacer, me introdujeron unas gasas-compresas para la hemorragia, y me pusieron entre el pecho y la barriga como una bolsa de agua que su función era ayudar al útero a que no subiera, la bolsa pensaba algunos kilos.

Me llevan a la habitación, minutos antes ya había pasado un amigo mío enfermero que coincidió esa noche allí y estuvo conmigo en quirófano, y les comentó a mi marido y a mi madre que yo estaba bien y se quedaron “tranquilos”. Esa noche descansamos poco, yo con pesadillas y mi marido pendiente de mí. A la niña le dimos alguna ayuda de bibi, me resultó difícil darle el pecho puesto que tenía q estar tumbada con la bolsa encima y fué complicado darle el pecho (cuando todo paso mi niña solo tomaba pecho).

Al día siguiente, sobre el medio día, llegó el ginecólogo para revisarme y ya me dijo que estaba todo bien, me sacaron las compresas-gasas que me metieron y me quitaron la bolsa, ya pude ponerme de pie (aunque me mareaba por tanta sangre que había perdido) y pude coger bien a mi niña para poder darle el pecho.

Al dia siguiente ya nos dieron el alta, a la niña le hicieron analítica porque yo tuve fiebre en el parto y porque en la prueba que te hacen el último mes de embarazo del estreptococo di positivo y querían asegurarse que no le había pegado a bacteria, estaba todo perfecto, así que cogimos las cosas y a nuestro dulce hogar, a comenzar la aventura de mi vida, la más difícil y la más maravillosa…la de ser mamá.

 

Más artículos de mamasybebes.es

Business economics Examine Papers: Not Any Longer unknown

Release letter to assist you with thesis define is one of high grade example essays and essential wondering competencies. Additional firms be capable of help with various formatting types for a wide range of topics as well as business economics. I am just performing...

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This