Cólicos en Bebés: Síntomas, Tratamientos y Causas

Colicos en Bebes se suelen dar en el primer trimestre de vida y se manifiestan mediante un llanto fuerte y contante de un bebé que aparentemente está saludable. Se producen con una frecuencia diaria y pueden ir acompañados de  piernas flexionadas sobre la barriga, apretar de puños, flexionar de brazos, irritabilidad o expulsión de gases. El periodo de llanto suele prolongarse en torno a 2 horas y se da con mayor asiduidad en la tarde o noche. No existen estudios que indiquen la causa del Cólico en Lactantes pero existen diferentes tratamientos que alivian estos síntomas.

¿Qué es el cólico del bebé o del lactante?

El cólico del primer período de tres meses se destaca por episodios de un llanto agudo que se ve inexplicable y que altera a un pequeño que por lo demás se ve sano, saludable y relajado a lo largo del resto del tiempo. El cólico comienza por lo general luego de las tomas, aunque puede ocurrir a algún hora sin relación con ellas. Es más recurrente a lo largo de la tarde o noche y puede permanecer bastante más de 2 horas.

Estos episodios se muestran desde la primera semana de vida y posiblemente se extenderán a lo largo de los primeros 3 meses de vida con una continuidad día tras día. Tienen la posibilidad de acompañarse de movimientos de flexión de las piernas sobre el abdomen, flexión de brazos, apretar los puños, muecas distintas, irritabilidad general y emisión de pedo. El lactante acostumbra consolarse si le cogemos en brazos, salvo que se le haya dejado llorar a lo largo de bastante rato.

¿Cuánto suele durar el cólico?

Agradecidamente, luego de la tempestad viene la tranquilidad. El cólico acostumbra intensificarse cerca de las 6 semanas, y optimización claramente entre los 3 y 4 meses. Del 80 al 90 por ciento de los niños recién nacidos sobrepasan el cólico para cuando cumplen los 4 meses. El porcentaje que sobra podría tomar un mes más para superarlo.

Eso supone que a lo mejor poseas por enfrente bastantes meses de “tempestad”. Hasta entonces, trata de consolar a tu niño recién nacido lo destacado que consigas y solicita asistencia si la necesitas. Proteger de un niño recién nacido que padece cólico es muy agotador, y necesitas reposar ocasionalmente para estar en tu sano juicio.

Pídele a tu pareja, a un familiar o a una amiga que te protega al pequeño mientras vas a ofrecer un recorrido, o desahógate con un óptimo llanto si es que eso te contribuye a bajar la tensión.

¿Qué síntomas presentan los bebés con cólico?

Lo primero de todo, antes de comenzar a buscar causas y resoluciones es entender si enserio el niño recién nacido padece cólicos del lactante, porque todos los niños recién nacidos lloran y hay padres que suponen que son cólicos cuando lo exclusivo que tienen es un niño recién nacido que les está comunicando algo. Entre otras cosas, dejar al niño recién nacido en la cuna y aguardar que se duerma solo es absurdo en muchas oportunidades, y solo provocará el llanto. No posee cólicos, le has dejado solo.

Además, que hayan pasado dos o tres horas luego de la más reciente toma y llore cada vez más, no es cólico, sino hambre. De igual modo, un niño recién nacido puede llorar por sueño, porque tiene un “pedete atravesado” (gases), o ganas de llevar a cabo caca y no le sale, y entonces eso tampoco son cólicos (a esto es conocido como disquecia del lactante). Inclusive hay padres que dicen: “tiene cólicos, llora miles, pero le cogemos y se le pasa”. No, esto tampoco es cólico, esto es soledad.

Se considera cólicos del lactante cuando el llanto pasa en un niño recién nacido de menos de tres meses de vida, que se proporciona por las tardes, comunmente desde las seis, que acostumbra iniciarse hacia la segunda o tercera semana de vida alcanzando el pico más prominente sobre la sexta semana, cuando puede llegar a llorar hasta tres horas consecutivas, por lo menos tres días por semana. Además, es un llanto que no cesa si se le alimenta, si se le coge en brazos o si se le tapa (por frío).

Causas del cólico del lactante

El cólico se encuentra dentro de los enormes secretos de la vida de un niño recién nacido. Los profesionales estiman que entre un 8 y 40 por ciento de los niños recién nacidos sufren de cólico. Puede suceder independientemente de si son o no primogénitos, de si son jovenes o pequeñas y de si se los alimenta con leche de la mamá o con leche de fórmula.

Nadie sabe por qué algunos niños recién nacidos son más propensos que otros, pero las teorías sobran, y es muy viable que esta propensión se deba a bastante más de una causa.

Lo que sí se conoce es que los niños recién nacidos cuyas mamás fumaron a lo largo del embarazo o luego del parto, tienen superiores opciones de sufrir cólico (aunque este compromiso se disminuye si el niño recién nacido es alimentado con leche materna).

Algunos expertos creen que los episodios largos de llanto debido al cólico, conforman una liberación física para los niños recién nacidos que son muy sensibles. Cuando llega la noche, comentan, estos niños recién nacidos están agotados de tanto ver, escuchar o presenciar experiencias novedosas y empiezan a llorar para desquitarse.

Otra teoría es que algunas ocasiones el cólico es provocado por un desequilibrio de la bacteria saludable en el intestino. Los estudios demostraron que los niños recién nacidos que sufren cólico tienen una microflora intestinal diferente a la de los niños recién nacidos que no sufren de cólico. Tal es así que tratar el cólico con probióticos (en especial el llamado Lactobacillus reuteri) ha ayudado a achicar los indicios del cólico en algunos niños recién nacidos. Habla con el doctor de tu reducido sobre esta alternativa y pídele sugerencias.

Medicinas y suplementos que pueden aliviar los síntomas

Los padres trataron el cólico de sus niños recién nacidos a lo largo de generaciones con remedios caseros como tés de hierbas suaves (especialmente hinojo, eneldo, anís, menta, y manzanilla). Tienes que tener bastante precaución con las dosis, por eso consulta primero con un herborista de seguridad y, desde luego, habla siempre antes con el doctor de tu niño recién nacido.

Aparte de los probióticos nombrados antes, puedes evaluar las gotas que se venden en las farmacias para los cólicos infantiles. Aunque no se ha comprobado su efectividad, varios papás las utilizan para batallar los dolores de los gases y se piensan seguras para los niños recién nacidos.

Por otro lado, hay cosas que no tienes que ofrecerle a tu niño recién nacido con el objetivo de calmarlo, como las siguientes:

  • Cereal infantil o cualquier clase de comestibles rígidos. Si tu niño recién nacido todavía no está preparado para comerlos, no va a poder digerirlos apropiadamente y se va a sentir peor.
  • Medicamentos de libre venta como los antiespasmódicos y antihistamínicos, porque quizás no sean seguros para tu niño recién nacido.

Habla con tu médico siempre antes de ofrecerle a tu niño recién nacido algo nuevo a leche de la mamá o fórmula.

Detectar si el bebé llora más de lo normal

Para lograr ver si el lactante llora más de lo común te conviene entender que, en esquema y con respecto al llanto, hay tres tipos de hábitos normales en los niños:

  • Los que lloran poco: 25% de casos. Son lactantes que lloran una media de 30 a 60 minutos diarios.
  • Los que lloran lo normal: 50% de casos. Son lactantes que lloran una media de 90 a 120 minutos al día.
  • Los que lloran mucho: 25% de casos. Son lactantes que acostumbran llorar de 2 a 3 horas al día.

El pequeño tiene más horas de llanto desde la 3ª a la 9-12ª semana, y después éstas descienden pausadamente. El tiempo de llanto es más recurrente (75% del total) desde las 18:00 a las 8:00 h, y menos recurrente (25% restante) de las 9:00 a las 17:00 h.

Principales señales que indican que el lactante puede tener cólico

El cólico frecuenta manifestarse cuando un niño recién nacido tiene entre 2 y 3 semanas de edad (o entre 2 y 3 semanas luego de su fecha sosprechada para el parto, si es un niño recién nacido prematuro).

Mientras que los niños recién nacidos comunmente lloran cuando están mojados, hambrientos, asustados o cansados, un niño recién nacido que padece cólico llora excesivamente, comunmente a la misma hora todos los días, que tiende a ser con continuidad hacia el desenlace de la tarde o durante la noche. Si tu niño recién nacido tiene cólico, podrías ver que su llanto es más fuerte de lo común a esa hora. Es viable además que sus episodios de llanto empiecen y terminen de forma inmediata.

Si tu niño recién nacido tiene cólico, podría además exhibir advertencias de que tiene gases en el estómago. Los gases no causan cólico. No obstante, algunos niños recién nacidos que sufren cólicos además sufren bastante de gases porque tienden a tragar aire cuando lloran. A lo mejor notes que apriete sus deditos, arquee la espalda, y se sonroje, simultáneamente que estira o levanta las piernas y suelta gases mientras llora. Algunas ocasiones se va a sentir mejor luego de dejar en libertad los gases o evacuar.

¿Qué se puede hacer para aliviar al bebé si presenta los síntomas?

Ahora vas a encontrar una lista de cosas que tienen la posibilidad de calmar a tu hijo/a si tiene cólicos.

  • Mantén siempre la calma: transporta el pequeño al médico por lo menos una vez para comentar el inconveniente de los cólicos. Él lo revisará y te confirmará que el niño/a no posee ninguna patología, y te recomendará un régimen. Pero hay que tomar en cuenta que en ocasiones, la ansiedad de los padres además puede desatar el llanto del pequeño y no sólo ser la consecuencia lógica de éste. Es aconsejable, por consiguiente, procurar no irritarse si el lactante llora y tener paciencia para no empeorar la circunstancia.
  • Comprueba que no está hambriento o bastante lleno. Un poco aporte de leche de la mamá o mamadera puede ser la causa del llanto. De todas formas, si el lactante está bastante lleno (le estás dando de comer muy comunmente, le das un suplemento de mamadera bastante grande, tienes mucha leche, etc.) además puede que llore. Mira estos puntos y trata de evaluarlos.
  • Intenta que coma a gusto y se coja bien al pecho o a la tetina del mamadera. En ocasiones, el lactante no come a gusto por numerosas causas, entre las que resaltan las siguientes:
    • El pezón es muy reducido.
    • El lactante chupa sólo del pezón y no del pezón y la areola.
    • Las pezoneras están mal adaptadas.
    • El uso de biberones con válvulas, biberones con agujeros bastante chicos o enormes.
    • La mala posición al darle de comer o la nariz tapada.
  • Comprueba que no esta incómodo/a. Existen varios componentes que tienen la posibilidad de incomodar al lactante, entre los cuales destacan:
    • Ropa bastante apretada.
    • El exceso (calor) o falta de ropa de abrigo (frío).
    • Falta o exceso de contacto con los padres.
    • Humedad (comprueba que no va mojado/a o sucio/a).
  • Levántalo y cógelo en brazos. seguramente su niño recién nacido echa en falta el estilo de vida intrauterino, cuando sentía los latidos del corazón y la respiración de la madre a lo largo del día. Se va a sentir satisfecho y calmado si le recoges, le abrazas y le acaricias, ocupaciones rítmicas muy servibles.
  • Ten presente que el lactante no se acostumbrará: no lo “malcriaremos” por poseerlo en brazos comunmente a lo largo de los primeros 3 ó 4 meses. Intenta agarrarlo en brazos numerosas ocasiones al día (preventivamente). Se ha comprobado que coger a los jovenes a lo largo de 3 h al día cuando no están llorando, disminuye más adelante la tasa de llanto períodico al 50%.
  • No le des de comer siempre que llora: el hecho de estar hambriento no es la exclusiva razón del llanto. Al estómago le cuesta bastante más de 2 h vaciarse. De esta forma ya que, espera por lo menos este tiempo entre comidas. Si le das el pecho, no tomes bastante café, té o bebidas con cafeína ni otros estimulantes.
  • Evita que duerma excesivamente a lo largo del día. Si ha dormido ya tres horas consecutivas, despiértalo delicadamente y juega con él o estimúlalo.
  • Mantén al pequeño en posición vertical a lo largo de el más grande tiempo viable, procurando que no se sienta incómodo: colocale en una mochila para jovenes y pasea con él. Además puedes ponerle un poco incorporado en una tumbona para jovenes. No olvides cambiarle de posición ocasionalmente, tanto si está en brazos como en la cuna.
  • Procura que se sienta confortable: siéntate, acuéstalo sobre tus muslos y desplaza las piernas arriba y abajo con un ritmo despacio. Acurrúcalo en un radical de la cuna, o cúbrelo en una manta chiquita de cuello para abajo y con los brazos a los lados, de forma que se sienta más protegido. Dale golpecitos o frótale la espalda para hacerle eructar luego de las comidas (aunque no es imprescindible). Hazle masajes suaves en la barriga o túmbale y muévele las piernas como si fuera en bicicleta.
  • Dale un baño templado o cántale y háblale. Proporciónale un ruido continuo o rítmico, como música de radio despacio (clásica), o un ruido de fondo regular (un ventilador o un aspirador). Graba alguno de estos sonidos en una cinta y pónsela. Baila con el niño recién nacido al son de la radio o de alguna música interesante.
  • Minimiza tu propia fatiga y agotamiento. Haz por lo menos una siesta día tras día por si acaso la noche va mal. Proteger a un pequeño que tiene cólicos es un trabajo para 2 personas Solicita asistencia a familiares, amigos o contrata a un canguro para lograr salir a despejarte ocasionalmente, y jura charlar con algún adulto a lo largo del día, contarle tus sentimientos, etc.
  • Si le das el pecho, sigue haciéndolo: si el niño recién nacido requiere más calorías, puedes ofrecerle un suplemento de mamadera en algún momento al día (previa consulta con el pediatra), pero la leche de la mamá es la más aconsejable. Si le das mamadera, no cambies de listo (marca) a menos que tu médico te lo señale, y consúltale en seguida si tiene diarreas o vómitos persistentes.
  • No le des medicamentos sin averiguar con el médico. Las medicinas asequibles no son muchos funcionales y las que tienen dentro sedantes tienen la posibilidad de ser peligrosas para los jovenes de esta edad. Ubicar un termómetro o un supositorio en el recto para hacerle despedir gases no sirve de nada salvo para irritarle el esfínter anal. No se demostró científicamente la efectividad de los preparados a partir de hierbas.
  • Puedes utilizar el chupete como último método. Aunque posiblemente si le das el pecho de forma exclusiva, no lo desee. No lo hagas a lo largo de los primeros días hasta que el aporte de leche sea aceptable establecido: la rigidez, el gusto, el tacto, la flexibilidad y por esto, la forma de succionarlo, es diferente de la del pezón, y puede desorientar al lactante que está aprendiendo a mamar.
  • Si tuviste presente todo lo previo y el pequeño se ve estar bien pero sigue en pié llorando, deja que llore hasta que se duerma solo. Déjalo en su cuna, apaga la luz y entorna la puerta. Vete a otra cuarto, mantén la tranquilidad o trata de descuidarte.

Ten en cuenta que el pequeño llore sin razón aparente no significa que tú no lo sepas proteger bien o seas un mal padre o una mala madre.